Buenas noticias para aquellos niños que pueden llegar a desarrollar la dislexia. Un equipo de investigadores de la Universidad de Boston en EE.UU ha detectado que la actividad cerebral de estos niños muestra algunas diferencias fáciles de detectar en una resonancia magnética.
Las sospechas de los expertos en este tipo de problemas de aprendizaje y lectura, se han confirmado con este estudio, que demuestra que existen alteraciones neurobiológicas y funcionales a nivel cerebral. El estudio se realizó en niños de 36 meses con antecedentes familiares en dislexia y se descubrió que en algunas zonas cerebrales había menos actividad metabólica.
La identificación precoz de los niños que desarrollarán dislexia puede ayudar a reducir las consecuencias negativas a las que se enfrentan desde el punto de vista social y psicológico. Sin embargo, hasta que no llega el momento de poner en práctica la habilidad de la lectura y la comprensión, en torno a los seis años, no se puede hacer nada. Solo entonces los expertos recomiendan un apoyo continuado en la etapa escolar de trabajo específico y sobre todo una conciencia del paciente de que esta dificultad hará que tenga que dedicar más tiempo, atención y esfuerzo a la escritura y lectura.
Se calcula que entre el 5% y el 17% de los niños en España tiene dislexia, es decir, problemas con la lectura, la mala ortografía, dificultad para reconocer palabras con fluidez y para comprender lo que leen.
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